Etiquetas

, ,

Mª Jesús Larrañaga, copista del Museo del Prado, expone sus obras en la Casa de Cultura de Olite hasta el 05 de agosto. La exposición se puede visitar de lunes a viernes, de 12:00 a 14:00h y de 19:00 a 21:00h y los domingos de 12:00 a 14:00h.

“Para ser copista del Museo del Prado hay que tener constancia y una paciencia infinita”

Mª Jesús Larrañaga es una de las copistas oficiales del Museo del Prado y pese a que lleva más de 40 años bebiendo directamente de la genialidad de Vermeer o de Goya ha esperado hasta ahora para exponer su obra, que podrá ser visitada hasta el próximo 5 de agosto en Olite.

María Jesús Larrañaga, posando al lado de una copia del retrato de Concepción de Miramón de Duret, de Vicente Palmaroli.

María Jesús Larrañaga, posando al lado de una copia del retrato de Concepción de Miramón de Duret, de Vicente Palmaroli. (Ainara Izko)

Delineante de profesión pero no de vocación, esta pamplonesa de 68 años ha pasado más de la mitad de su vida recopilando obras dignas de elogio y aunque ella misma reconoce que no fue hasta hace cinco años, coincidiendo con su edad de jubilación, cuando decidió dar el paso y formarse profesionalmente en la Escuela de Bellas Artes de Valencia, a lo largo de este tiempo ha ido creciendo como copista retratando obras de pintores tan célebres como Palmaroli, Lawrence, Ter Borch, Metsu o Bronzino.

Ahora, sus lienzos, más de veinte, permanecerán expuestos al público, bajo el título A través del retrato, hasta el próximo 5 de agosto en la Casa de Cultura de Olite.

Esta es la primera vez que expone su obra. ¿Por qué ha elegido la Casa de Cultura de Olite?

La verdad es que he elegido Olite tanto por las facilidades que me han dado a la hora de exponer como por el entorno, porque es uno de los pueblos más bonitos de Navarra.

¿Cómo dio el salto de copista amateur a copista profesional?

No lo decidí yo. Cuando vieron mi obra los responsables de la Escuela de Bellas Artes de Valencia ellos mismos me indicaron que fuera al Museo del Prado y yo encantada, claro, porque me entusiasma la pintura como profesión.

Es muy bonito y relajante porque tienes que pintar muy despacio, por capas muy suaves, para que se vayan transparentando las inferiores (de oscuro a claro).

Estoy muy contenta con el resultado porque ha sido una obra lenta, una obra complicada, difícil. Me he centrado sobre todo en el retrato, de ahí el título de la exposición A través del retrato.

¿Qué obras componen la exposición?

Del Museo del Prado hay tres obras, la obra Condesa de Chinchón, de Francisco de Goya; Concepción de Miramón de Duret, de Vicente Palmaroli; y Miss Marthe Carr, de Thomas Lawrence.

El resto, en su mayoría, son obras de pintores flamencos, que son mis favoritos, pero también hay lienzos de pintores italianos. De Gerard Ter Borch hay un par de obras, de Gabriel Metsu la obra Caballero escribiendo una carta, de Johannes Vermeer está Lectora en la ventana, entre otras.

¿Qué procedimiento hay que seguir para ser copista del Museo del Prado?

Tienes que presentar el currículum, una autorización, en mi caso de la Universidad de Bellas Artes de Valencia, un dossier con tus obras, una certificado diciendo que eres apta para pintar en el Museo del Prado expedido directamente por la directora de la Escuela de Bellas Artes de Valencia y una carta personal de una licenciada en Bellas Artes dando el visto bueno.

Si te soy sincera, cuando llevé mi obra pensé que me iban a decir “ya te llamaremos” pero, en cambio, me dijeron que empezase al día siguiente y, claro, me quedé de piedra porque no había elegido ninguna obra. Visité la pinacoteca por la tarde y me decanté por Miss Marthe Carr, de Lawrence.

¿El museo le pone alguna condición para trabajar allá?

Te exigen que cada día te lleves todo el equipo, pinceles y demás bártulos a casa para que nadie pueda estropear los cuadros originales. Por cada obra pago unos 60 euros y cuando termino, y antes de que me expidan el certificado oficial, comprueban que la obra es idéntica a la real.

Además, te exigen que el tamaño de la obra sea más grande o más pequeña que la original y como es evidente, miman mucho el tránsito del visitante, impidiendo que les restemos visibilidad.

Es muy gracioso porque la gente se pone por detrás a ver cómo trabajamos y te animan tanto que a veces terminan diciéndote que la copia está mejor hecha que la obra original.

¿Qué obra le ha resultado la más compleja de copiar?

Posiblemente la obra Lectora en la ventana, de Vermeer, aunque todas las obras pequeñas, pese a lo que pueda pensar la gente, son las más complicadas.

¿Qué características debe tener un buen copista?

Para ser copista hay que ser constante y tener una paciencia infinita.

¿Qué técnica utiliza usted a la hora de realizar una copia?

Al principio, tienes que meterte dentro del cuadro, asimilarlo e interpretarlo y eso resulta difícil, pero en el momento que captas la esencia del cuadro es una delicia.

Leído en: http://www.noticiasdenavarra.com/

Anuncios