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Santa Brígida, a un paso de ser declarada Bien Inventariado

El Gobierno deberá autorizar las obras que se realicen en la ermita de Olite

Ermita de Santa Brígida, Olite

La directora general de Cultura, y a su vez, de la Institución Príncipe de Viana, Ana Zabalegui, ha iniciado los trámites pertinentes para declarar a la ermita de Santa Brígida de Olite Bien Inventariado.

El Gobierno de Navarra constata así el valor de este pequeño edificio protogótico fechado en torno al año 1200, de propiedad municipal, que consta de una nave de tres tramos desiguales y crucero amplio, de mayor proporción que la nave, que actúa como cabecera.

A partir de su declaración definitiva como Bien Inventariado, para lo que habrá que esperar unas semanas, todas las obras que se realicen en el edificio deberán estar debidamente notificadas y autorizadas por el Gobierno de Navarra.

Asimismo, tal y como se recoge en el Boletín Oficial de Navarra (BON) publicado el pasado 10 de diciembre el Ayuntamiento deberá suspender “las correspondientes licencias municipales de parcelación, edificación o demolición de las zonas afectadas, así como de los efectos de las ya otorgadas”.

Descripción de la ermita

La ermita de Santa Brígida, sita en el término municipal de Olite es un pequeño edificio protogótico de hacia 1200 situado en un paraje rural a unos 3 km a occidente del casco urbano de Olite, que en el interior conserva pinturas murales góticas. La ermita es de titularidad municipal.

Consta de una nave de tres tramos desiguales y crucero amplio, de mayor proporción que la nave, que actúa como cabecera. La nave dispone bóveda apuntada armada con arcos fajones y la cabecera una bóveda de crucería simple con arcos diagonales de sección rectangular apoyados en medias columnas adosadas con capiteles lisos decorados con piñas en los ángulos, salvo en el muro frontal, que presenta simples capiteles sobre ménsulas; los laterales se cubren con sendos tramos de cañón apuntado.

Los muros exteriores son de sillares y de sillarejo, armados con contrafuertes, que son dobles -recto y oblicuo- en la cabecera. La entrada se localiza a los pies, y consiste en un arco apuntado con un fino baquetón en la rosca, lo que lleva a situarlo en el siglo XIV. La cubierta es de laja.

El tramo abovedado de la nave presenta pinturas murales góticas que se pueden fechar hacia mediados del siglo XIV, dentro el estilo francogótico. En los fragmentos conservados se reconocen varias escenas del Nuevo Testamento. Se trata de una obra realizada por un artista local que manifiesta en algunos detalles la presencia de rasgos arcaizantes, lo que confiere a las pinturas un aire popular.

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