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Corona de oro para Pablo Mañú, Rey de la Faba número 50

Las bodas de oro de la fiesta del Rey de la Faba que organizó el Muthiko Alaiak y el Ayuntamiento de Olite llenaron completamente el sábado 12 la iglesia de San Pedro, la mayor de Olite, en una exitosa ceremonia que entronizó al niño de 11 años Pablo Mañú Oneca.

El 50 aniversario de la tradición recuperada de coronar un niño por un día comenzó por la mañana con el pregón que anunció la fiesta y la apertura de un mercado medieval en la Plaza de los Teobaldos, dinastía que precisamente en el siglo XIII instauró en Navarra la costumbre de designar al niño-rey que descubriera un haba (faba) oculta en un rosco.

Por la tarde, un vistoso cortejo salió del convento de los Franciscanos para llegar a San Pedro, donde un templo abarrotado esperaba al Rey.

Niños que representaban a los tres brazos de las Cortes (Nobles, Clero y Buenas Villas) representaron a la perfección la ceremonia de coronación que terminó con la elevación sobre el pavés (escudo) de Pablo Mañú tras jurar las leyes y costumbres navarras.

La puesta en escena, que amenizó la Coral Olitense, el conjunto gregoriano local y un grupo de chirimías, fue dirigida por maestro de ceremonias Fernando Hualde, quien señaló que para algunos el acto podría ser mero folclore pero que para otros, entre los que incluyó a la peña organizadora, se trataba de rememorar una escena histórica.

Al final, el público aplaudió a los participantes y evacuó lentamente un templo que estaba decorado con pendones con las armas de los Evreux y en el que algún asistente portaba la bandera navarra.

Luego, el cortejo regresó hasta la Plaza de Carlos III y ante la puerta del Palacio Real se desarrolló una actuación de danzas medievales que pusieron fin en Olite a una fiesta en la que el Rey de la Faba cumplió muy dignamente sus bodas de oro.

Leído y más fotos en El Olitense

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